“Lo mejor de la CTA es que se ocupa de otras dimensiones”

El histórico dirigente de los movimientos altermundistas, el francés Gustave Massiah, visitó ayer la sede nacional de la sede y trazó una perspectiva sobre la actualidad de los movimientos sociales y su capacidad de transformación de la realidad. “La próxima etapa será la del cambio cualitativo de estos movimientos».

El histórico dirigente de los movimientos altermundistas, el francés Gustave Massiah, visitó ayer la sede nacional de la sede y trazó una perspectiva sobre la actualidad de los movimientos sociales y su capacidad de transformación de la realidad. “La próxima etapa será la del cambio cualitativo de estos movimientos».

La trayectoria de Massiah muestra una coherencia en las luchas por la emancipación de los pueblos y contra el capitalismo. Activista desde los años 50 en las peleas anticolonias en Africa, ha sido también vice presidente de la Asociación por la Tasación de las Transacciones Financieras y por la Ayuda a los Ciudadanos (ATTAC), y como presidente del Centro de Investigación e Información para el Desarrollo (CRID, por sus siglas en francés), integra el Consejo Internacional de los Foros Sociales Mundiales desde su creación.

Este urbanista y economista fue recibido en la sede nacional de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) por el secretario de Relaciones Internacionales, Adolfo “Fito” Aguirre, quien hizo un raconto de la historia de la CTA, su mirada socio-político, la lucha por un movimiento político, social y cultural en pro de una iniciativa política y el nacimiento de una Constituyente Social en la Argentina “donde reclamamos un cambio constitucional con poder constituyente para plantear políticas emancipadoras”.

Massiah -que acudió al encuentro junto a reprsentantes de ATTAC- respondió a esta intervención señalando que “aprecio esta propuesta de la CTA de ir hacia una iniciativa política” y destacó que en los levantamientos en el norte de Africa lo primero que surgió “de esta ruptura es el tema de la Constitución”. Del encuentro también participaron los dirigentes nacionales de la Central Juan Carlos Giuliani, Darío Perillo, Jorge Cardelli y Horacio Fernández.

“En una de las etapas del movimiento altermundista en los ’90, reflexionábamos sobre como construir otro mundo, la propuesta era una iniciativa desde los pueblos y ahí surgió la idea de que debía ser desde los movimientos sociales y ciudadanos; eso siempre estuvo en el centro de la discusión en los foros sociales mundiales (FSM)”, inició su intervención Massiah.

“Hubo convergencias del movimiento contra el neoliberalismo y ahí se encontraron juntos el mundo sindical, campesino, de mujeres, de pueblos originarios, por los derechos del hombre”, recordó y aventuró que “la próxima etapa será la del cambio de estos movimientos que van a tener una evolución cualitativa; por eso lo mejor de la CTA es que sigue siendo una central de trabajadores que se ocupa de otras dimensiones, como la lucha social y política”.

Es por eso que señaló la importancia de “construir la base social de un proyecto emancipador, definir una alternativa al neoliberalismo y al capitalismo, organizar a cada sociedad y al mundo en torno al acceso de todos a la igualdad de derechos, esta no es una afirmación teórica, es una revolución cultural para los movimientos”. Y puso como ejemplo a la Vía Campesina, que es la organización que “ha ido más lejos poniendo en el centro de su acción los derechos”.

También afirmó que “estamos en una crisis del neoliberalismo que es también una crisis de los modos de producción capitalista y está ligado al agotamiento del modelo neoliberal. No sabemos que viene después porque en los períodos de ruptura hay siempre salidas diferentes y la analogía histórica es con la crisis de 1930 que tuvo tres grandes salidas: 1) la promoción de beneficios para las clases dominantes a través de guerras y fascismo y hoy hay una tendencia dominante que busca imponerse por esos medios; 2) la Revolución de 1917 y las que le siguieron, incluyendo Africa y todas las luchas por la descolonización ¿hoy cuáles son las rupturas posibles?; 3) la refundación capitalista al estilo New Deal que se puso en marcha en 1933 y se consolidó en 1945, al finalizar la Segunda Guerra Mundial y hoy también existen esas propuestas del “Deal Verde”, en las figuras de economistas como (Joseph) Stiglitz y (Paul) Krugman, neokeynesianos, pero que no tienen el apoyo del establishment de la burguesía”.

El fundador de un centro de cooperación y estudio sobre los problemas del Tercer Mundo, el Cedetim, aseveró que hay tres elementos que definen el futuro: “1) el ciclo de revoluciones que comenzó en Túnez y Egipto, que se prolongó con los “Indignados”, “Ocupando Wal Street”, y los estudiantes de Chile y Quebec, es una nueva fase de lucha , las revoluciones no se hacen en tiempos cortos ni lineales; 2) crece la idea de democracia, se ve en el rechazo a delegar, en las nuevas formas de compromiso que las nuevas generaciones traen y esto cambia la cultura política; weinventar la democracia nos obliga a recordar que el rechazo a los Soviets fue por la falta de democracia y la superación del capitalismo no será posible si no creamos otras formas de democracia; 3) la descolonización de la mano de la autodeterminación de los pueblos y no solamente la independencia de los Estados”.

Rumbo a la cumbre mundial de cambio climático, conocida como “Hacia Río+20”, Massiah dice que “nos muestra la importancia de la crisis ecológica, las fuerzas dominantes hoy saben que existen riesgos para el ecosistema pero que no son sociales, su propuesta es desarrollar un mercado que es la privatización de la naturaleza. Los movimientos sociales decimos que hay que comprometerse con una ruptura y la única forma es cambiando las formas de producción, es decir, cambiando el capitalismo. Y agregó: “Los temas prioritarios son: bienes comunes, buen vivir, derechos ecológicos, derechos de la tierra , derecho a la libre circulación de las personas, soberanía alimentaria, nueva generación de derechos”.

En referencia a la crisis europea sostuvo que “no es solo social si no geopolítica, vemos un declive en Japón, una decadencia económica, ideológica y política en los Estados Unidos, pero no militar, y la de Europa que no es de riqueza, sino el enfrentamiento entre el neoliberalismo y los poderes sociales, es el problema de la deuda como en 1980, la deuda es una ofensiva contra el pueblo, los Estados se endeudan para salvar a los bancos y Grecia es la que puso en el tapete la ilegitimidad de la deuda”.

 

(Mariano Vázquez: 23.05.2012)

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